Esta no es mi Italia, que me la han cambiado.
Y gracias a eso ya está en la final al haber ganado a Alemania por dos goles (golazos) a cero. Porque, si bien el partido fue un poco lo esperado, en la prórroga la azzurri se desmelenó. O más bien le entró el cagómetro de llegar a la tanda de penalties (no han ganado nunca una en un mundial) y salieron a muerte, a darlo todo con tal de no tener que enfrentarse a Lehmann en los 11 metros. Así que tocaron arrebato y se comieron literalmente a los germanos. Es una pena que los italianos, que muchos de ellos son buenos y tienen calidad, sólo jueguen así cuando les ponen entre la espada y la pared. Y no siempre. Pero así son las cosas. Ayer afortunadamente nos brindaron un partidazo (¡¡joder, si hasta Gatusso parecía bueno!!). A ver si lo repiten en la final y poco a poco les vamos quitando el sanbenito de equipo defensivo, picapedrero, exponente del antifútbol, etc... Aunque, sinceramente, lo dudo.

